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7 de septiembre de 2026 · NASA Jet Propulsion Laboratory · 4 min de lectura

La sequía en la Amazonía deja marcas durante años

Una sola temporada de sequía en la Amazonía puede reducir la absorción de dióxido de carbono del bosque durante años después de que vuelven las lluvias.

Una sola temporada de sequía en la selva amazónica puede reducir la absorción de dióxido de carbono del bosque durante años después de que vuelven las lluvias, según un estudio publicado en la revista Nature. Es el primer trabajo que mide el efecto a largo plazo de una sequía en la Amazonía.

Un equipo del Jet Propulsion Laboratory de la NASA, en Pasadena, y de otras instituciones usó datos de lidar satelital para mapear los daños y la muerte de árboles causados por la severa sequía de 2005. En años de clima normal, el bosque intacto funciona como un "sumidero" natural de carbono, absorbiendo más dióxido de carbono del que devuelve a la atmósfera. Pero, a partir de la sequía de 2005 y hasta 2008, la cuenca amazónica perdió en promedio 270 millones de toneladas de carbono por año, sin señales de volver a funcionar como sumidero.

Con unos 600 millones de hectáreas, la Amazonía es la mayor selva tropical de la Tierra. Los científicos estiman que absorbe hasta una décima parte de las emisiones humanas de combustibles fósiles durante la fotosíntesis. "El paradigma anterior era que, cualquiera que fuera el dióxido de carbono que emitiéramos, la Amazonía ayudaría a absorber buena parte de él", dijo Sassan Saatchi, del JPL, quien lideró el estudio.

Pero los graves episodios de sequía de 2005, 2010 y 2015 están llevando a los investigadores a repensar esa idea. "El ecosistema se volvió tan vulnerable al calentamiento y a las sequías episódicas que puede pasar de sumidero a fuente de carbono, según la gravedad y la extensión", dijo Saatchi. "Ese es nuestro nuevo paradigma."

La sequía vista desde el suelo

"Lo primero que vemos en una sequía es que los árboles pueden perder las hojas", dijo Saatchi. "Es una selva tropical húmeda; los árboles casi siempre tienen hojas. Así que la pérdida de hojas es una señal fuerte de que el bosque está bajo estrés."

Quien observa en el terreno también nota que las sequías tienden a matar primero a los árboles más altos. Sin lluvia suficiente, esos gigantes no logran bombear agua a más de 30 metros de altura, desde las raíces hasta las hojas.

La sequía vista desde el espacio

El equipo usó mapas de lidar de alta resolución del satélite ICESat. Los investigadores comprobaron que, después de la sequía, los árboles caídos, la pérdida de hojas y los daños en la copa produjeron una caída significativa en la altura del dosel: en la región más afectada, el promedio bajó unos 88 centímetros en el año siguiente a la sequía.

Saatchi recordó que la mitad de la lluvia del bosque la produce el propio bosque. Una sequía que mata árboles, por lo tanto, no solo aumenta las emisiones de carbono, sino que también reduce la lluvia y alarga la estación seca. Esos cambios aumentan la probabilidad de nuevas sequías.

Si las sequías continúan con la frecuencia y la intensidad de los tres últimos episodios, dijo Saatchi, la Amazonía podría dejar de ser una selva húmeda y convertirse en un bosque tropical seco. Eso reduciría su capacidad de absorber carbono y su biodiversidad.

Qué significa esto para la Reserva Legal

Si una sola sequía reduce la absorción de carbono durante años, una reserva no puede evaluarse con una sola foto. Hay que mirar la serie: cómo estaba el bosque antes, durante y después del evento.

Por eso cada reserva en Neutraza tiene un historial de análisis satelitales, y no un sello único. Con cada nueva imagen del Sentinel-2, el índice de cobertura se recalcula y se guarda con la fecha de la escena; cuando hay demasiadas nubes, el radar del Sentinel-1 —que ve a través de ellas— complementa el análisis. Una caída del verde después de una sequía aparece en esa línea de tiempo, al igual que la recuperación, cuando llega.

Para el Guardián que cuida el área, ese registro también es útil: muestra que el bosque se mantuvo incluso en un año difícil, y distingue el estrés climático de la tala.


Fuente: NASA Finds Amazon Drought Leaves Long Legacy of Damage — NASA/JPL, 09/08/2018. Texto original de una agencia del gobierno de EE. UU., de dominio público. Imagen: NASA/USGS, del mismo artículo. Traducción al español: Neutraza.

Cada FRU es una hectárea de Reserva Legal, localizada y verificada.