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17 de septiembre de 2026 · NASA Landsat Science · 5 min de lectura

Alerta encendida: cómo el Landsat detecta la deforestación

Un sistema de alertas basado en el Landsat avisa a cualquier persona con internet, casi cada semana, sobre talas más pequeñas que una cancha de fútbol.

El bosque es una mercancía. El mayor motor de la deforestación en el mundo es el valor económico de los árboles y de la tierra donde están. Con la alta demanda de tierra agrícola y de productos de madera, la deforestación se volvió un problema difícil de resolver.

Para enfrentar ese dilema, el World Resources Institute, organización de investigación sin fines de lucro, lanzó un sistema de alertas basado en el Landsat dentro de su red Global Forest Watch. Cuando aparece una carretera nueva en un bosque denso de Perú, o cuando se tala un tramo de selva del tamaño de un campo de béisbol en el Congo o en Kalimantan, Indonesia, cualquier persona con internet puede enterarse.

Son alertas casi semanales para cambios más pequeños que una cancha de fútbol. Esa combinación de detalle y ritmo hace que el sistema sea revolucionario. Con los Landsat 7 y 8 juntos, los bosques pueden fotografiarse cada ocho días. Ese intervalo de revisita, sumado a la resolución de 30 metros del Landsat, permite saber cuándo están ocurriendo pequeñas invasiones, a tiempo de reaccionar antes de un gran daño.

Y quien cuida la tierra no es solo el gestor forestal. Frances Seymour, investigadora sénior del Center for Global Development, recuerda: "Organismos de gobierno, organizaciones de la sociedad civil y empresas que intentan sacar la deforestación de sus cadenas de suministro pueden usar estas alertas para orientar sus esfuerzos y reaccionar rápido."

Global Forest Watch se unió al equipo GLAD (Global Land Analysis and Discovery), de la Universidad de Maryland, y al científico Matt Hansen para hacer posibles las alertas. Los tres ingredientes esenciales son los datos gratuitos del Landsat distribuidos por el USGS, los algoritmos de pérdida de cobertura arbórea de Hansen y de GLAD, y el poder de procesamiento de big data, como el de Google Earth Engine.

"Cuando se tala un bosque primario, ¿cuál es el contexto legal?", pregunta Hansen. "Si ocurre en un área protegida, probablemente es ilegal. Pero en muchos países faltan planes oficiales de uso del suelo, o no se comparten abiertamente."

Esa falta de transparencia es un punto legítimo de conflicto. El nuevo sistema busca aumentar la transparencia. Sigue la explotación del bosque desde el inicio —caminos de acceso nuevos, extracción selectiva de árboles— para que todos los interesados en el uso de la tierra y en la conservación trabajen con los mismos hechos.

"Esperamos que las alertas estimulen una mejor planificación, construida por consenso, sobre cómo se desarrollarán y protegerán los bosques que quedan, con grandes reservas de carbono y mucha biodiversidad", dice Hansen.

Bosques y cambio climático

En diciembre de 2015, el Acuerdo de París reconoció la urgencia de responder al cambio climático y de intentar mantener el calentamiento global por debajo de 2 °C. Para ello, el texto menciona específicamente los esfuerzos para conservar y ampliar los bosques como forma de reducir el carbono.

Políticas como REDD+ buscan reducir las emisiones de los bosques tropicales dándole valor económico al bosque en pie: los países tropicales reciben pagos por preservar sus bosques, según su desempeño. La pieza clave de este tipo de política es una línea de base precisa de la cobertura forestal y un mecanismo imparcial para seguir los cambios.

"No hay duda de que la revolución de la teledetección de los últimos años ya tuvo un impacto enorme en la gestión forestal en todos los trópicos", dice Seymour. "Estos sistemas cambiaron la política forestal dentro de los países y entre ellos. Les dieron a ambientalistas y pueblos indígenas el poder de mostrar lo que realmente ocurre en los bosques del mundo, y cuánto se aleja de lo que es legal y sostenible."

¿Qué hizo posibles las alertas?

La apertura del archivo del Landsat por el Servicio Geológico de EE. UU., en 2008, fue la chispa que hizo posibles sistemas operativos del tamaño de las alertas GFW-GLAD. "El acceso libre y abierto al archivo del Landsat ya estimuló la innovación científica y sentó las bases del monitoreo, reporte y verificación de REDD+", escribió Douglas Morton, científico del NASA Goddard.

Las nubes siguen siendo la principal limitación en los bosques tropicales húmedos. Los investigadores defienden recolectar datos con más frecuencia y usar radar, que ve a través de las nubes. Misiones de lidar y radar, como GEDI, de la NASA, y NISAR, de la NASA con la agencia espacial india, ayudarán a captar la estructura tridimensional de los bosques.

Seymour lo resume: "Cada vez es más difícil para los gobiernos y las empresas eludir la responsabilidad por la deforestación que ocurre bajo su vigilancia."

Qué significa esto para la Reserva Legal

Las alertas semanales de deforestación cambiaron lo que se puede hacer con imágenes satelitales: en lugar de descubrir la tala al año siguiente, se puede saber en días.

Neutraza usa la misma lógica a una escala menor, reserva por reserva. Los análisis usan el Sentinel-2, con resolución de 10 metros y revisita de pocos días, y el radar del Sentinel-1 cuando hay nubes. Las alertas oficiales del INPE (DETER) que caen dentro del perímetro de la reserva entran en el historial, junto a las imágenes.

Para quien apoya una reserva, esto significa que el certificado no es una promesa estática: el bosque que lo respalda sigue siendo observado, y cualquier cambio aparece en la página pública del FRU.


Fuente: Staying Alert: How a New Landsat-Based Tool Spots Deforestation — NASA Landsat Science, texto de Laura E. P. Rocchio, 27/04/2016. Texto original de una agencia del gobierno de EE. UU., de dominio público. Imagen: NASA/USGS, del mismo artículo. Traducción al español: Neutraza.

Cada FRU es una hectárea de Reserva Legal, localizada y verificada.