
21 de septiembre de 2026 · NASA Earth Observatory · 5 min de lectura
Detección más rápida de la pérdida de bosques
Científicos de la NASA crearon un método para seguir la pérdida de bosques tropicales que emite alertas de deforestación más de tres meses antes que los métodos actuales.
Los bosques tropicales ocupan 1.600 millones de hectáreas de la Tierra. Estos ecosistemas albergan la mayoría de las especies de animales y plantas del planeta y contienen plantas que contribuyen a más de una cuarta parte de la medicina moderna. Pero, en las últimas dos décadas, se perdió cada año un promedio de 10 millones de hectáreas de estos bosques —un área similar a la de Guatemala—, según el Programa de las Naciones Unidas para el Medio Ambiente, lo que afecta a los ecosistemas y a las comunidades que dependen de ellos.
Científicos de la NASA desarrollaron recientemente un nuevo método para seguir la pérdida de bosques tropicales que emite alertas de deforestación más de tres meses antes que los métodos actuales. La técnica fue creada para la Amazonía, pero los datos de un satélite lanzado hace poco deberían ampliar su uso a todo el mundo.
Los límites de las observaciones satelitales tradicionales
Como los bosques tropicales son enormes, las comunidades locales, los conservacionistas y los gestores públicos dependen de datos satelitales para cuidarlos. Las imágenes de satélites con sensores ópticos generan alertas bastante precisas. Las imágenes de los satélites Landsat, de la NASA y el USGS, revolucionaron la gestión del territorio durante más de 50 años. En 1988, Brasil creó uno de sus primeros sistemas de monitoreo satelital con datos del Landsat, todavía en uso hoy.
El Landsat es una herramienta valiosísima, pero tiene una limitación crítica: las nubes. Como es un satélite óptico, depende de la luz reflejada y no ve el suelo a través de ellas. Eso crea vacíos de datos especialmente graves en las regiones tropicales, nubladas la mayor parte del año. En algunos lugares pasan meses sin una imagen libre de nubes, lo que dificulta el esfuerzo de seguir y frenar la tala irregular.
Un avance con radar
Para sortear el problema de las nubes, investigadores del Marshall Space Flight Center, de la NASA, recurrieron a otra longitud de onda. Liderado por Africa Flores-Anderson, gerente asociada del Programa de Conservación de Ecosistemas de la NASA, el equipo probó en la Amazonía un sistema que combina los enfoques satelitales existentes con datos de radar de última generación. El trabajo parte de una plataforma desarrollada por el Cardille Lab, de la Universidad McGill.
El radar de apertura sintética (SAR) no necesita luz del día ni cielo despejado. Para generar una imagen, el instrumento emite señales de radar sobre la superficie y mide lo que vuelve. Los satélites SAR usan distintas franjas de longitud de onda, las "bandas". Sobre los bosques, las longitudes más cortas de la banda C se dispersan en la copa de los árboles, mientras que las más largas de la banda L llegan hasta el suelo.
La banda L es el centro del enfoque de Flores-Anderson. Esfuerzos similares preferían la banda C, que era más fácil de obtener. Pero, cuando los árboles talados —con ramas y hojas— no se retiran enseguida, las longitudes cortas de la banda C se dispersan en los restos y ocultan la destrucción. En cambio, las longitudes más largas de la banda L atraviesan ese material y revelan el daño. El nuevo método es el primero que combina automáticamente las imágenes intuitivas del Landsat con la información constante y detallada del radar en banda L.
Para ganar precisión, el algoritmo solo confirma la deforestación cuando hay varias observaciones seguidas de pérdida de bosque.
Detección más rápida y un futuro global
En promedio, el nuevo método identifica árboles talados en hasta 16 días, con una precisión excepcional y casi ninguna falsa alarma. En regiones muy nubladas, puede señalar la deforestación hasta 100 días antes que los sistemas solo ópticos.
"En los trópicos, es importante detectar la deforestación apenas ocurre. Si la imagen de un bosque talado aparece recién al año siguiente, el área puede haber rebrotado ya, y la deforestación desaparece de nuestros datos", dijo Flores-Anderson.
Para especialistas como Sylvia Wilson, científica jefa de bosques y clima de Wilpa Capacity Development, con casi 20 años de experiencia en monitoreo forestal global en el Servicio Geológico de EE. UU., sumar el radar en banda L a las imágenes ópticas cambia las reglas del juego. "El SAR en banda L nos deja ver lo que el óptico no ve. Pero no es un sensor contra el otro; el futuro es SAR más óptico", dijo Wilson.
El satélite NISAR (NASA-ISRO Synthetic Aperture Radar), lanzado en julio de 2025, hará que sistemas como el de Flores-Anderson sean mucho más viables, con datos en banda L más frecuentes y amplios. Hasta ahora esos datos eran escasos, con imágenes disponibles solo en pocas áreas, como la Amazonía brasileña. Cuando más datos de NISAR sean públicos, habrá radar en banda L gratuito, en todo el mundo, cada 12 días. El sistema de Flores-Anderson ya está preparado para incorporarlos.
"No importa de qué sensor vengan los datos —óptico o radar—, entran automáticamente en nuestro modelo. Con más datos de NISAR, tendremos una detección de cambios más rápida y más precisa", explicó Flores-Anderson.
Qué significa esto para la Reserva Legal
El método descrito arriba gana tiempo combinando radar e imagen óptica, justamente porque las nubes son el gran obstáculo para ver el bosque tropical desde el espacio.
Neutraza sigue la misma combinación. El análisis principal viene del Sentinel-2 (óptico), y cuando la escena está cubierta de nubes el Sentinel-1 (radar) lo complementa, porque el radar atraviesa las nubes. Las dos imágenes se guardan con la fecha y la hora de la pasada, y aparecen lado a lado en el visor satelital de cada reserva.
Detectar a tiempo importa para quien cuida el bosque: una tala detectada en semanas todavía puede contenerse; detectada un año después, ya se convirtió en pasto.
Fuente: Faster Detection of Forest Loss — NASA Earth Observatory, texto de Lena Pransky (EarthRISE), con Jake Ramthun y Madeleine Gregory, 06/04/2026. Texto original de una agencia del gobierno de EE. UU., de dominio público. Imagen: NASA/USGS, del mismo artículo. Traducción al español: Neutraza.